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Mostrando entradas de agosto, 2019

He amado y he sido amado.

He vivido muchos veranos e inviernos, amaneceres y atardeceres, noches interminables, he nadado en mares de todos los colores, me he perdido por calles de ciudades desconocidas, he bailado mil veces y mil veces he sido feliz, he bajado al infierno que cada uno lleva dentro, he resucitado de las tristezas, me he dejado llevar por la vida y he perdido mi destino varias veces, el amor ha estado conmigo en todos los caminos, me he alejado de la juventud y me he vuelto tranquilo. He vivido, he vivido mucho, desde el roce del cielo hasta la mirada petrea de la muerte, he sentido miedo, ira y alegría, he sabido que estaba vivo y que amaba la vida. He sido tantas veces feliz y otras tantas infeliz. Me sigo equivocando, porque no he podido dejar de ser ese que soy, ese que ha vivido pensando en ella. He amado y he sido amado. He vivido pensando en ella a quien amo....a pesar de su interminable ausencia.

La primera hora del resto de mi vida

Se despereza la mañana con tranquilidad mientras se desliza silenciosa por los tejados y las calles de mi vida. Los colores, aún adormecidos de la noche, se llenan de casas, jardines, árboles, caminantes, conejos y ardillas, de carros que pasan. La gente se asoma a mi celular, me habla en ese lenguaje de imágenes: besos convertidos en labios rojos, soles que ríen o se ponen tristes. El cielo se roba el gris, mientras el café espera impaciente a que lo prepare, el periódico está en la puerta, me espera, sabe que pronto lo tomaré en mis manos y seré suyo. La frescura respira aire, y yo volteo a mirarte escondida tras tus ojos cerrados y no puedes evitar asomarte a tu sonrisa, qué buenos días nos esperan al cruzar la puerta del amor, pienso. Una tras otra, las letras forman palabras que a su vez forman oraciones que me llevan con ellas al mundo de los otros. Nado en las noticias mientras el olor ...

Los rostros de otros días

Algunas noches regresan los rostros de otros días y veo muchachas que me siguen amando más allá del laberinto de las tristezas mientras se ba ñ an en mi memoria, y luego tiritando de desnudez corren por los ayeres que fueron míos y de ellas. Ríen y cantan para que las encuentre, para que no las deje mirarse en el espejo que parece agua y es la noche de la muerte, el grito del silencio. Algunas noches mi vida parece naufragar en las aguas asombradas de otros mares, pero en los ojos de esa mujer que cruzó el universo para dormir cada noche a mi lado habita el deseo que me llama siempre por mi nombre.

Amor

Agotamos el deseo, satisfacimos las carencias saciamos la curiosidad conquistamos la piel, el cuerpo y el alma. Ya nada nos unía. Nada nuevo sería de los dos. Un doloroso vacío se adue ñ ó de los placeres. Pero nuestra mente se negó a irse, a olvidar. A buscar un nuevo destino. Estaba el amor, el inexplicable amor. Esa urgencia irremediable del otro. Frente a los dos un mar entero de posibilidades y, sin embargo, nos hacía falta el amor, nuestro amor.

Declaración de amor para usted

Soy complicado, contradictorio, difícil, subjetivo, emocional, no le temo ni a la furia ni a la tristeza, de cuando en cuando me ofendo y ofendo, siempre me burlo de mí y de los demás, me creo lo máximo y a veces me siento lo mínimo, soy como soy y me gusta serlo y a veces, no...en fin, que me temo que soy tan humano que podría enamorarme de usted a pesar de todos mis defectos y sus virtudes.

La soledad

Días interminables, silencios que agobian, calles llenas de fantasmas, cuartos vacíos, libros que ya no me dicen nada. Unos ojos arrasados por el dolor, un hombre solitario que me mira desde el espejo, las horas parecen quietas, la vida transcurre en cámara lenta, nada tiene sentido, he dejado de vivir, no lloro ni río, estoy inerte mientras la sangre sigue circulando por las venas. Miro por la ventana a los pájaros atravesando el jardín en el invierno y me pregunto ¿p or qué la tristeza no sabe volar?