Las horas perdidas
Horas que se acumulan por los rincones de cada día, horas perdidas, irremediables, aburridas, que se deshacen en el aire. Multitud de horas de no hacer nada, sin emitir palabra, sin dibujar una sonrisa, sin la dicha de un beso o una mirada furtiva. Horas sin sentido que construyen soledades, que son la existencia de un ser sin ser, horas cansadas, eternas, iguales, sesenta monótonos minutos que se pasean por entre mis olvidos con recuerdos de algo que no sé si sucedió o lo imaginé. Horas que no son mías aunque son mi vida, horas de nadie y para nada, tristes horas que cuentan cada segundo de tu ausencia.