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Mostrando entradas de octubre, 2019

No hubo otra noche

No hubo otra noche ni otro sueño para los dos. Pues otro como yo te esperaba donde mis sueños esa noche te soñaron.

Un rumor de amor

En mí hay un rumor, un presentimiento, una voz que habla de su belleza, signo de otros cielos y de dichas desconocidas. En mí hay un mundo que la intuye, quizá de un instante de eternidad de esa ella que aún no conozco y me espera.

Sueños

Yo también tuve sueños. La tuve a ella cuando el mundo entero la amaba y yo era para ella el mundo entero.

Lo intuimos los dos

Lo intuimos antes de vernos, lo supimos antes de besarnos, lo sentimos antes de amarnos, lo vivimos antes de arder en el deseo: hubiéramos sido el amor perfecto. Pero era el última día de nuestra vida.

Vértigo del olvido

Me asomo al vértigo del olvido para ver los caminos que el azar escogió para mí y que yo me negué a seguir pues no iban hacia donde mis sue ñ os te buscaban.

Toda tú

Todo lo llenas lo haces posible lo iluminas... Aún hoy llenas el silencio que habla conmigo, la ausencia de amor y la soledad que no me deja solo. Cada momento, cada segundo al otro lado del universo estás tú, lo llenas, lo vuelves tuyo. Toda tú me iluminas, me haces posible, me llenas.

Un amor que ya no es

Un amor que ya no es es como un sol sin luz, como un viento que no sopla, como un mar sin agua, como un día sin horas.

El amor me ha llamado

Hace tanto que no toco a la puerta del amor...hace tanto que no sufro, me desvelo, me desvivo, me desespero, me emociono, pierdo la dignidad, me arrodillo y suplico por amor...hace tanto que vivo sin dudas, angustias y taquicardia....hace tanto que el amor y yo no nos vemos en una noche de luna llena, que no sé para qué hoy me ha llamado...

Si tu boca no es beso

Si tu boca no es beso  en mi boca, si tu mar no se confunde en el mío mientras nos amamos, si el fuego no nos arrasa cada noche y cada día, si tu lengua no llega hasta mis oídos y me susurra deseos y placeres, si tus manos no se pierden en mi piel y mi boca no deja mi nombre en la tuya, si no regresamos al día en que nos volveremos a ver, si todo el amor no basta para que la distancia desaparezca y los dos volvamos a los brazos del otro, si tu beso no es mi beso y tus sueños no son mis sueños, si todo el amor que siento por ti no basta para que existas ¿para  qué la poesía?

El verano olvidado

Medianoche, el verano olvidado del 78, un bar en la playa, estrellas indiferentes en el cielo y un barco mercante se pierde en el horizonte. Jóvenes sueños hablando con otros sueños. Se oye música americana mientras una pareja se besa como si la guerra estuviera a punto de estallar y tú frente a mí hablando con el mundo entero sin saber que yo al otro lado del universo, es decir frente a ti y en silencio, te amo.

El olvido

Antes de que el olvido se acuerde de mí quiero recordarte como esa otra eternidad reservada a los enamorados, mi más cercana desigualdad, mi otro lado del universo, la orilla más lejana de mi mar, el espejo en que mis sueños se encontraban, el rincón predilecto de mi amor. Si un día la vida se olvida de mí, acuérdate de mí.

No habitar más tu vida

Resulta extraño  no habitar más tu vida. Amanecer en otro mundo, en otra ausencia, deshabitado de ti, ser la desoladora memoria  de lo que ya no es.

Maldito amor

Maldito el que me roba la dicha de tu cuerpo el infeliz que se roba mis palabras para ti y te susurra en el oído „amor mío“. Maldito el día y la noche en que piensas en él. Cada instante tuyo que no es mío lo maldigo. Maldito el sonido de tu voz cada vez que pronuncias su nombre. Maldita la vida mía sin ti. Maldigo todo y a todos si al despertar sigo sin ti. Maldito el instante en que cedí ante la dicha y te amé. Malditos todos los besos que nos dimos porque ahí siguen esperando volverse de nuevo besos, besos que yo sé que nunca serán. Maldito el miserable al que tú decidiste amar olvidando que yo quería ser ese miserable para siempre.

En medio de la lluvia

„ I, a stranger and afraid in a world I never made“ Alfred Housman „The Laws of God, the laws of Men“ versos 17-18 En medio de la lluvia mientras corre cabizbajo, encerrado en sus pensamientos, encogido inútilmente para evitar mojarse, ve dentro de él a ese otro más frágil, más débil como la flor del cerezo que cae adolorida en un charco de la acera, que siente el dolor que lleva desde que su memoria se pobló de imágenes, ese dolor de estar vivo, aterrado ante la vida, desconcertado por el inconmesurable universo de lo que no sabe, abrumado por los miedos de los otros que se pegan a su piel y le duelen y asustan. En medio de la lluvia de un abril gris un hombre doblado por los años, empapado de frías dudas descubre en el vuelo lento de una gota de lluvia en medio de miles de otras gotas que él se ha quebrado, que nunca más estará completo, que nada es suyo, ni sus pensamientos, ni sus sueños ni sus amores....

Tantos nombres. Tanto amor

Tantos nombres. Tanto amor. Tantas miradas. Tantos te quieros. Tantos besos. Tantas palabras de amor. Tantas esperanzas. Tantas noches apasionadas. Tantas charlas y risas. Tanto esconderse. Tanto buscarse. Tanto viajar. Tanto aparentar. Tanta soledad. Tanto silencio. Tantas decepciones. Tantas veces volver a empezar. Tantas promesas. Tantas caricias. Tanto llanto. Tantos adioses. Tanta poesía. Tanta pasión. Tanto deseo. Tantos amores y saber que no fuiste uno de ellos. Tanto buscarte para nunca encontrarte.

Un sueño tuyo

Si yo solo fuera un sueño tuyo y nada más, si en realidad no existiera ese que creo ser, si yo sólo viviera en tu mente mientras duermes, si eres tú quien me creó en una noche que ya no recuerdas, si solo soy un sueño tuyo y tú un día te despiertas ¿Qué será de mí?

La ciudad de la noche

He atravesado la ciudad de la noche bajo un aguacero eterno para oír una vez más como tus palabras pueblan la alegría. Para empaparme de amor con el hechizo de ellas. Para tiritar pasiones en la noche interminable. Para que las caricias de amor vuelen mientras el fuego de la vida nos desnuda una y otra vez hasta desaparecer bajo la luna exhausta. Para en el reposo inventarnos de nuevo la ternura. He atravesado la noche de las tristezas para despertar en tu cielo las alegrías que no nos han sido concedidas, pero tú no llegas...no llegas a esta noche ni a esta ciudad ni a esta tristeza.