Entradas

Verte una vez más

Qué bello sería verte una vez más, sentir el río luminoso de tu mirada sumergirse en mí, arrasar mi corazón y devolverme a la vida. Qué maravilla sería saberme de nuevo a orillas de todo lo que tus ojos tocan. Y, sin embargo, qué triste es saber que no volveré a encontrar el amor en tu mirada.

Río de sueños

Soy ese río de sueños que te hace nacer en las palabras, que te convierte en mirada. Soy ese río de versos que te busca en cada poema, en cada lectura ilusionada. Soy ese río enamorado que busca desembocar en ti.

Después de todo

Si alguna vez, despúes de que me haya ido, te hiciera falta, búscame donde vivimos nuestros sueños: bajo los árboles, junto a los lagos, en medio del bosque y en mi poesía donde siempre  te seguiré amando.

Tanto buscarte

Tantos nombres. Tanto amor. Tantas miradas. Tantos te quieros. Tantos besos. Tantas palabras de amor. Tantas esperanzas. Tantas noches apasionadas. Tantas charlas y risas. Tanto esconderse. Tanto buscarse. Tanto viajar. Tanto aparentar. Tanta soledad. Tanto silencio. Tantas decepciones. Tantas veces volver a empezar. Tantas promesas. Tantas caricias. Tanto llanto. Tantos adioses. Tanta poesía. Tanta pasión. Tanto deseo. Tantas mujeres y pensar que nunca fuiste una de ellas. Tanto buscarte para nunca encontrarte.

Sin ella

Así como en la última hora de la tarde se pierde el sol en el horizonte y con él la luz, así en la última hora de la vida me he quedado sin ella, es decir, sin la luz enamorada que iluminaba mis sue ños.

El amor

  El amor fue un desierto de espejismos inalcanzables, un camino que no llegó a ningún lugar, un sentimiento que floreció en mujeres que, más que so ñarme, me dejaron. El amor no fue nunca mío. Otros sue ñ os, no el amor, me salvaron.

El amor del solitario

Me he hecho viejo aguardando un gesto que me indique que la búsqueda ha cesado, que podré ser amado y amar en los mismos brazos, que no he de partir de nuevo, que las primaveras que me faltan las soñaré con ella. A tantas amé pensando que eran la primavera pero al despertar seguía solo en el camino del invierno. No había sido amor, solo un instante enamorado de la vida. No sé si ella existe o si yo todavía estaré cuando llegue con la primavera.