Mi salvación en tu mirada
De cuántas tormentas me salvaron tus ojos con solo mirarme. Fueron muchos los tórridos deseos con los que aceleraste mi corazón. Los tormentosos aguaceros de emociones y besos nos cubrieron la piel como si el amor nunca fuera a pasar. Fuimos más que un refugio, fuimos un mundo donde habitamos los deseos del otro. Sin esperar nada a cambio me tomaste en tus brazos, me metiste en tu corazón y te fuiste conmigo en tus sentimientos a recorrer vida, a conocer el otro lado del universo, la ciudad de los gozos. No hubo tiempo para hablar de amor, porque lo estábamos haciendo día y noche, poema tras poema, viaje infinito hacia el otro. Cuántas tormentas de la vida que aún me queda, llevan mi salvación en tu mirada y cuántas historias y mundos vivirá ese que soy cuando me despierto y sigo entre tus sue ñ os.