Los rostros de otros días
Algunas
noches
regresan
los
rostros de otros días
y
veo muchachas que me siguen amando
más
allá del laberinto
de
las tristezas
mientras
se bañan
en mi memoria,
y
luego tiritando de desnudez
corren
por los ayeres
que
fueron míos y de ellas.
Ríen
y cantan
para
que las encuentre,
para
que no las deje mirarse
en
el espejo
que
parece agua
y
es la noche de la muerte,
el
grito del silencio.
Algunas
noches
mi
vida parece naufragar
en
las aguas asombradas
de
otros mares,
pero
en los ojos
de
esa mujer
que
cruzó el universo
para
dormir cada noche a mi lado
habita
el deseo
que
me llama siempre por mi nombre.
Comentarios
Publicar un comentario