Los caminos del amor

De los caminos

por los que mi vida

desandó,

el amor fue

el arido, el solitario,

el triste,

el de la soledad interminable.

Para mí

no hubo felicidad,

ni dicha ni risas y besos

cada día de la vida.

Tal vez alguna mirada,

un beso o un baile,

un verano ya lejano

fueron lo más parecido

a la alegría,

instantes de emoción,

de latir el corazón más fuerte

y luego

siempre la caída,

el mudo desplome de la esperanza.

El amor

fue un camino

de silencioso sufrimiento,

de largos días adoloridos,

de negras noches en vela,

de angustia en el pecho

y un ahogo interminable.

El amor tantas veces partió cuando yo llegaba.



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