La espera


No fueron tantas las miles de veces que fui feliz o que sentí que la vida valía la dicha de estar allí. No fueron pocos los escasos días tristes y desoladores que casi me roban las ganas de vivir.

No fueron pocas las aventuras que la vida me obligó a vivir y las desventuras en las que me dejó solo.

No fueron pocos los días, meses y años en que te esperé sin saber que no llegarías, que el amor que era para mí era el amor de los que siempre parten, de los que nadie quiere hacerse cargo para siempre.

No fueron tantas las miles de veces que desperté en otros sueños y empecé de nuevo a rehacer el tejido de la vida de los que una y otra vez amamos para siempre, aunque siempre terminemos solos.

No fueron tantas las que me amaron como me hubieras amado tú, si hubieras vivido en el instante
en que te amé

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