La primavera





Dejar que la primavera sea una estación más, aunque para mí la primavera sigas siendo tú. Permitir que todo me hable de ti y callar las palabras que forman un poema de amor que nunca leerás. Dejar que el regreso de las flores y los sueños suceda sin que nada cambie. Dejarme morir en silencio en medio del esplendoroso sol de la vida. Y saber que, aunque existes, ya no eres primavera, sólo olvido. Olvido que no olvido.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Esa mujer que soñaba conmigo

Verte una vez más

Serás acaso el día perfecto